Luego de que el Tribunal Oral de Ushuaia rechazara hoy las nulidades presentadas por los abogados defensores de los acusados, comenzó la indagatoria a los mismos.

El periodista del Diario del fin del Mundo, Gabriel Ramonet, habló con FM Aire Libre y relató los detalles del caso de corrupción originado durante el manfredotismo y que llega a juicio luego de 15 años.

El testigo Víctor Tela fue un particular que investigó sobre la estafa y que lo hizo por haber sido uno de los perjudicados por la gente de Glisud. “No está ligado a la maniobra de venta y adjudicación de los créditos que se hizo a fines de 2002”, dijo Ramonet. Pero uno de los acusados, Gustavo Casanova, manifestó que iba a volver a declarar luego de que lo haga Tela, debido a la información que aportaría Tela en el juicio.

La acusación concreta es que el Fondo Residual del BTF organizó una licitación para adjudicar créditos hipotecarios. Se presentó la firma Glisud S.A. y ganó esa licitación presentando para pagar unos títulos públicos.

“Pero esos títulos estaban defaulteados”, dijo Ramonet, “porque el país se había declarado en default en el 2001, pero la ley permitía la presentación de los títulos, y después se descubrió que la oferta de Glisud era falsa. La firma de la apoderada es falsa y el número de documento que aparece en esa oferta también. Todo en el contexto de los vínculos que tenían con el poder político de la época”, explicó el periodista.

Cabe destacar que el presidente de Glisud, Enrique Pinto fue empleado del manfredotismo durante 4 años, y algunos de los acusados trabajaron como asesores en la legislatura de aquella época.