Según un relevamiento en la Unión de Kiosqueros de la República Argentina (UKRA) de los 120.000 kioscos que existían en todo el país en 2015, cerraron casi una cuarta parte en 2018. Asegura que cerraron 28.000 comercios en los últimos tres años. Y advirtieron que creció la venta informal de cigarrillos, golosinas y demás productos del rubro.

Según informa BAE Negocios, la mayoría de los negocios cerrados estaban ubicados en los ciudades más importantes del país como Buenos Aires, el Conurbano, Córdoba y Mendoza, entre otras.

“Si sigue la misma política económica, en los próximos seis meses cerrarán 5.000 kioscos en la Ciudad y 5.000 en la provincia de Buenos Aires”, aseguró el presidente de UKRA, Néstor Palacios.

Además, desde UKRA calcularon que, si cada kiosco tenía un empleado, como mínimo se perdieron 28.000 puestos de trabajo en los últimos tres años. Y podrían perderse 10.000 puestos más para junio. Palacios apuntó a la suba de los alquileres, tarifas de servicios e impuestos y a la fuerte caída del consumo interno.

Asimismo, señaló que los kiosqueros buscan cada vez más segundas marcas para no perder la venta y para mantener un margen de ganancia que las primeras marcas no les dejan. “Los alfajores y las galletitas bajaron las ventas un 25%, la gente opta por segundas y terceras marcas”, dijo el presidente de UKRA.

En cuanto a los cigarrillos, si bien se mantiene la misma proporción que otros años, la gente busca cada vez segundas marcas o terceras, casi desconocidas. Un dato curioso es que “cada vez más ofrecemos alimentos de primera necesidad como fideos o arroz, para compensar”.