Por Elías García.- El arquero del club Pingüino y la selección de Río Grande (Mayores y C-20) tendrá su primera experiencia fuera de la provincia: se sumará al Jockey Club, uno de los históricos de Mendoza. Además comenzará a cursar la carrera de Ingeniería en Petróleo.

En la búsqueda de nuevos objetivos, el arquero fueguino de fútbol de salón, Maximiliano Trepatt, continuará su carrera deportiva en Jockey Club decidir asentarse en la provincia de Mendoza, donde cursará la Ingeniería en Petróleo.

Un gran 2019 que lo vio subcampeón nacional con la selección de Río Grande en Mayores; tercero en el Argentino C-20 de Selecciones; y Mejor Jugador de la Copa de Plata –Zona Sur-, disputada en la ciudad, se complementó con la finalización de sus estudios secundarios que lo abocaron a designar nuevos objetivos en todos los ámbitos.

“Quiero seguir creciendo, es lo que voy a ir a buscar; crecer en el deporte en la vida, llegar a tener un título. Voy a estudiar Ingeniería en Petróleo, fui a rendir y tengo que ir de nuevo, va a ser difícil pero no lo veo imposible”, comienza el arquero con Tiempo Fueguino. “Voy a empezar de cero, a conocer gente, a hacer lo que hago acá, pero allá”, resume.

Sobre Jockey Club, el club en el que se desembarcará, Trepatt aportó que tiene “expectativas buenas”. “Hablé con el profe de mi categoría, espero sea un buen año, si se puede jugar en Primera también sería un lindo paso; intentaré adaptarme rápido”, contó.

El fútbol de salón mendocino –opinó- “es distinto al de acá, es más físico, más duro, rápido y táctico”

Antes de arribar a la provincia cuyana, el valor de 19 años tomará unas vacaciones en Entre Ríos; ya en Mendoza, el 8 de febrero, rendirá un examen en la Universidad y el 12 será el turno del inicio de la pretemporada.

Alto nivel

“El 2019 fue el mejor año, el 2017 también fue bueno y tuve la posibilidad de viajar, pero este fue muy bueno en lo colectivo y lo personal”, analizó.

La perseverancia del arquero de un metro y 90 centímetros fue clave para desarrollar el crecimiento en el deporte: “Desde los 6 años entreno; a veces no jugaba, lloraba y no quería jugar más, pero mis papás me apoyaron y no abandoné; por suerte pude llegar a cumplir una de las metas que era atajar en primera y afianzarme en Pingüino”, el club que define como su “segunda casa”.

Trepatt viste hace cuatro años la camiseta de la selección de Río Grande, en todas sus categorías: Mayores, C-20 y C-17 (antes Cadetes). “Es un orgullo poder mantener el nivel y representar a la ciudad, es una tarea y un puesto difícil porque no te podes equivocar y es un orgullo para mí poder estar a la altura; no defraudar”, comentó.

“Se dio un paso adelante y se notó desde el año pasado. Estábamos abajo del puente, ascendimos y jugamos la final de un Argentino A, donde están los mejores equipos. Antes Río Grande no tenía nada, ningún equipo llegaba. Después se lograron varios podios en todas las categorías y a nivel nacional se va notando que mejoramos”, continuó el joven arquero.

Ahora, la meta es la selección Argentina, en la cual cumplió una convocatoria en la categoría Cadetes, junto a Jorge Carrillo (quien disputó el Mundial en Paraguay, en el 2016) y Lautaro Leiva. “El sueño, es para lo que uno trabaja. Es el elsueño de todo jugador de futsal; me quedó la espina de no poder jugar el torneo pero siempre trato de mejorar para volver a estar; más que nada es esforzarse, en algún momento se va a dar”, se ilusionó.

Por último, el arquero agradeció “a mi familia, son siempre los que me apoyan; a mis primos con los que nos apoyamos mutuamente, a mi novia, al profe Pablo (Urrea), a Pablo Guereta que me ayudó a enderezarme en el arco, a Alan Ceballos, mi primer entrenador, a los técnicos de la selección que confiaron en mí y me dieron una mano”.