“Planteábamos que no lleguemos al próximo proceso eleccionario sin tener la cuestión de fondo resuelta. Proponíamos una forma de solucionarlo en julio de 2017 y en la última sesión ordinaria del concejo nos plateaban una reforma de la carta orgánica y llamar a una asamblea constituyente, lo cual implica mucho dinero y un proceso aparte”, dijo María José Pazos, integrante del Movimiento de Mujeres.

La controversia por la paridad de género en el concejo contó con varios pedidos del movimiento, que comenzaron en 2017, para evitar lo que sucedió en las elecciones de 2015.

“La traba principal es el sistema dentro de la carta orgánica municipal”, afirmó Pazos. Luego de que no se aprobaran los proyectos presentados por el colectivo de mujeres, a nivel nacional salió la paridad de género, y es sabido que ninguna ley provincial o municipal puede estar por encima de una ley nacional.

“Hoy presentamos lo que tiene que ver con incluir en el sistema del proceso electoral la posibilidad de que algunas de nosotras pueda integrar el observatorio del proceso electoral. La idea se basó en una actividad de una de las integrantes del movimiento, como veedora autorizada por la cámara nacional electoral”, dijo Pazos.

Las observadoras electorales pueden intervenir en sus funciones de veedoras en todo el proceso, pero desde un lugar imparcial.

El pedido del colectivo de mujeres al juzgado electoral fue hecho hoy. “Entendemos por el fallo de primera instancia que el juzgado electoral quiere aggiornarse, no venimos a pelear contra nadie sino que proponemos soluciones posibles para que esto cambie”, dijo la integrante del colectivo de mujeres.

Ahora esperan la respuesta del juzgado encabezado por Isidoro Aramburú.