En la tarde de ayer, un joven que estaba trabajando en las inmediaciones de la fábrica Río Chico, se electrocutó sufriendo quemaduras de gravedad que derivaron en la decisión de los médicos de amputarle el brazo derecho. Ahora está internado con pronóstico reservado.

Se trata de Nicolás Brizuela, de 33 años, que fue trasladado de urgencia al hospital local donde se activaron los protocolos de emergencia y se lo trató de estabilizar.

Debido a la gravedad de las heridas sufridas por la descarga, debió intervenir el equipo de traumatología del nosocomio, para amputarle el miembro superior derecho.

“Hay electricidad que está dentro del organismo afectando órganos y no se puede predecir lo que va a pasar. Recibió una descarga de una fase entera. En pacientes que sufren quemaduras de este tipo se supone que el paciente tiene probabilidad de daño en los riñones, por eso ayer se le realizó una primera diálisis para mejorar su funcionamiento renal”, dijo el médico Mateo Renk, Jefe de departamento de emergencia del hospital, por Fm Del Pueblo.

Según Renk, “uno no puede predecir o anticipar algunas lesiones que son lógicas de una descarga eléctrica, pero al momento del ingreso, no hubo otra lesión que podamos visualizar”.