Así lo afirmó el ministro del Interior, Rogelio Frigerio en conferencia de prensa. «A partir de las 21, vamos a estar compartiendo los resultados del escrutinio provisorio, salvo que se reitere el pedido del Juzgado nacional electoral de hacerlo solo si se hubieran computado el 10% de los principales distritos», explicó el funcionario.

Frigerio hizo referencia a la orden que el 11 de agosto dio la jueza María Servini de que solo se publicaran los datos una vez escrutado ese porcentaje de la provincia de Buenos Aires, Santa Fe, Córdoba y Ciudad de Buenos Aires, lo que, según el Gobierno, provocó una demora en la publicación de los primeros datos.

«En 11.041 escuelas de las 14.546 que hay en total, se van a transmitir los telegramas directamente, sin tener que trasladarlos físicamente a un centro de correo. Y en las 3.500 escuelas restantes, lo vamos a hacer a través de los centros de transmisión, que se incrementaron significativamente. Pasaron de ser 215 hace 4 años a más de 1100 este año», detalló.

Así, recordó que eso fue lo que sucedió en los comicios legislativos de 2017 a diferencia de las presidenciales de 2015 cuando, dijo, «los resultados estuvieron al día siguiente».

«Los fiscales van a poder tener un seguimiento de cada uno de los 100 mil telegramas y van a tener un control total como no habían tenido hasta ahora. Va a ser la elección con mayor control de los fiscales de los partidos que tuvimos en la Argentina», añadió.

Frigerio también adelantó que el Gobierno trabajó para «tratar de que los resultados finales estén antes de la medianoche», y le pidió a la dirigencia política «llevar tranquilidad».

«Tengo la esperanza que al día siguiente, la Argentina se despierte sabiendo quién va a ser el que conduce los destinos del país los próximos cuatro años, y esto, en una democracia ya madura como la Argentina, tiene que ser tomada normalmente, ya sea que este Gobierno continúe o asuma otro. Todos los que tenemos responsabilidades políticas en Argentina debemos transmitir tranquilidad», dijo.

Consultado sobre las denuncias sobre un posible fraude de los comicios, el Ministro criticó que «se ha hecho un deporte en Argentina antes de cada elección, siempre poner en duda la transparencia del escrutinio».

«No me refiero a un determinado partido política, digo en general. Lamentablemente, por las dudas, siempre se denuncia fraude. Nosotros garantizamos la transparencia y son los partidos políticos los que, dadas las características del sistema electoral actual, tienen que garantizar la presencia de fiscales en cada una de las mesas», subrayó.

Además, reveló que «la Justicia Electoral ha decidido cambiar algunos presidentes de mesa en virtud de que se habían detectado que tenían alguna filiación partidaria».

«Estamos convencidos que van a ser elecciones que van a transcurrir en paz y con absoluta transparencia. Hemos trabajado mucho en conjunto con la Cámara Nacional Electoral para que esto así suceda», aseveró.

El secretario de actuación de la Cámara Nacional Electoral (CNE), Sebastián Schimmel, afirmó este viernes que «no hay ninguna clase de fundamento» para dudar sobre la transparencia de las elecciones y remarcó que los comicios en el país tienen «una cantidad de reaseguros y de controles cruzados por parte de los partidos políticos».

«En lo que hace al rol de la justicia electoral, no hay ninguna clase de fundamento que nos haga preocupar sobre la transparencia de las elecciones», afirmó Schimmel en declaraciones a radio La Red, al ser consultado sobre las denuncias del apoderado del Frente de Todos, Jorge Landau, que insiste con las dudas por el escrutinio.

En ese sentido, el secretario dijo que «las elecciones en el país tienen una cantidad de reaseguros; son un proceso ciudadano, las autoridades de mesa son ciudadanos sorteados, y hay controles cruzados por parte de los partidos políticos».

«Desde la confección del padrón en abril hasta la designación de las autoridades de mesa, todo es fiscalizado por los partidos políticos», dijo y remarcó que también el escrutinio definitivo -que hace la justicia y es el válido legalmente- «es fácilmente comprensible para los ciudadanos, trazable y controlable», añadió. (Clarin)