El Poder Ejecutivo solicitó a los legisladores se deje sin efecto el trámite de urgencia que había aplicado al proyecto que impulsaba modificaciones a la ley de creación del Laboratorio del Fin del Mundo.

Según el Dr. Carlos López, presidente del Directorio de Laboratorio del Fin del Mundo “no hay estrategia marcada, es buscar dejarle las manos libres a la legisladora para que cambie algunos aspectos de la ley, lo que hacen es reafirmar la característica del laboratorio”.

“También algunos inconvenientes que tenemos, como que se puede quintuplicar el capital de la razón social. El inicial es de $1 millón, y en este momento tenemos un capital mucho mayor, hay que capitalizar el equipamiento, viene de capital y aportes del Gobierno.  Hoy por hoy con la devaluación, $5 millones es una cifra ínfima”, afirmó López.

“La otra es el carácter de la empresa, si realmente tiene que ser estatal o una sociedad anónima con participación estatal, esto genera mucha controversia. Tenemos una obra social privada y no considerábamos a los empleados como empleados públicos, ya que había un pacto fiscal en el momento de hacer la ley y no se podían incorporara a planta y otras cuestiones vinculadas al tema de aportes. Para nosotros es más fácil decir que aportamos a la caja, pero cuando se sancionó la ley no era esa, para darle otra dinámica de gestión a la empresa”, agregó.

Según el médico, “considerando que fue tan mal tomado el tema que se trate de urgencia, es una muestra de buena voluntad política sacarle el tratamiento de urgencia y que lo trate esta legislatura o la que viene. La empresa va a seguir funcionando más allá de los nombres, pero necesita encuadrarse en el punto de vista legal”.

El Director del Laboratorio fue consultado sobre las críticas de la vicegobernadora electa Mónica Urquiza, quien afirmó que el laboratorio no produce medicamentos, “es importador de un producto terminado, y está autorizado a realizar el segundo empaque de medicamentos”, dijo Urquiza.

“Es muy técnico el tema, pero es así, tenemos una habilitación de la administración nacional de medicamentos y tecnología médica para el empaque secundario. Recibimos el producto, un frasco con 30 comprimidos. En la primera etapa recibimos el producto”, señaló López por Radio Nacional Ushuaia.

“Montamos un laboratorio de control de calidad que nos visitó mucha gente, como Gines Gonzalez García, y con palabras de él lo explico: nosotros le hacemos control de calidad a un producto que se fabrica en EEUU, fisicoquímico, microbiológico, se hace una toma representativa, se toman algunas partes de los lotes y esos comprimidos son sometidos a un equipo que hace de estómago, se diluyen y se controlan. En Argentina es el primer control que se hace. Eso es lo que nos llevó una trasferencia tecnológica que hicimos en 6 meses. Con eso liberamos la comercialización”.

“El segundo paso, que también implica tecnología aplicada tiene que ver con poner la etiqueta, es un proceso vinculado a otro proceso que se llama trazabilidad donde se le da un código de barras a cada frasco y eso cuando le llega al paciente se puede ver por todos los lugares por donde pasó el medicamento. Es un sistema de avanzada que tiene la ANMAT. Para llegar a la aprobación de ANMAT tenés que tener un nivel importante de capacitación como de procesos. La gente está formada, son estándares muy altos de la industria farmacéutica”, explicó el médico.

Y agregó: “Automáticamente se baja el precio al proyecto diciendo que solo se etiqueta. Estamos esperando este cambio de gestión, porque es el momento para hacer el empaque primario, que es el próximo paso. La tercera etapa es la producción del comprimido, que es comprar el ingrediente activo, agregarlo los excipientes que necesita y de allí al primario. El problema de Tierra del Fuego era el tema logístico, como hacíamos para llegar a la entrega en el momento justo, y lo logramos”.

“Hay ataques a nivel personal, se habla mucho de un contrato de cinco años que tengo yo con el laboratorio del fin del mundo. Me contrató el directorio, con el OK de los accionistas. Por otra parte, quedo a disposición, el dueño de la empresa es la provincia. Tengo una cláusula que de común acuerdo se puede dar de baja un contrato”, manifestó López.

Y aseguró que “las críticas están hechas con malicia. No tengo tanto poder como para ir contra un Gobierno electo. Lo único que pedimos es cerrar el ejercicio 2019”.