Ricardo Lynch, integrante de estancia Harberton, afirmó que la expropiación de una parte de la estancia, a los fines del Corredor del Beagle, no es la que corresponde. Además, la familia propietaria hizo presentaciones ante la justicia porque no se reconoce la propiedad de la totalidad de la estancia, sino de una parte.

“Son aproximadamente 150 hectáreas, porque aún no está definido, es una de las irregularidades de este proceso, se corresponde con el total de la trazada del camino costero en sus tres tramos, son 32 km de Harberton”, afirmó Lynch por Radio Nacional Ushuaia.

“Para que se expropie un bien hay que mensurarlo y todavía no pasó, hay un croquis. Luego se da la autorización de ingreso para hacer los trabajos, y  tenemos reclamos legales porque está hecho de una forma irregular que no cumple con la ley”, agregó.

Sobre lo depositado correspondiente al valor de la tierra a expropiar, Lynch aseguró que ya está hecho, pero sin habilitación para cobrarlo. “El valor es muy inferior al valor del mercado, porque es una tasación del año 2017. Nos van a pagar 3 millones de pesos, que no guarda ninguna relación con el valor de esa tierra. La ley de expropiación dice que tiene que depositarse un valor justo de mercado y eso no ha pasado, entonces tenemos que seguir reclamando”, dijo Lynch.

Según el propietario, “para que se expropie un bien hay que determinarlo y no nos reconocen la propiedad de la estancia. Tampoco nos reconocen la totalidad de la propiedad de la estancia Harberton. Es una sesión del congreso de 1886 y tenemos nuestra escritura con plano que hace referencia a puntos geográficos ahora nos dicen que no es así y nos están cercenando una porción de la estancia contra lo que es la estancia Moat que han sido nuestros vecinos por décadas, dicen que estancia Harberton no llega hasta Moat, y tenemos una escritura original de 1893, no es una opinión la nuestra”.

Lynch remarcó que “no estamos queriendo ganas más terreno, queremos que se nos respete lo que nos dio la nación en 1893. Uno puede sospechar de diversos objetivos, no sabemos cuál es el verdadero argumento. Una cosa es que se metan sin permiso y otra que nos digan esto ya no es más suyo, son los terrenos alambrados por la estancia desde hace más de 100 años y esto está documentado, no lo vemos ni discutible”.

Sobre la situación de los reclamos en la instancia judicial, el propietario afirmó que “hasta ahora han rechazado y estamos apelando en instancias superiores”.

“El gobierno avanzó sobre una tierra en primera instancia, argumentando una necesidad y una urgencia, pero el camino siempre estuvo abierto, nunca hubo una necesidad de una urgencia, permitimos el acceso de toda la gente de Almanza, de Moat, siempre estuvimos a disposición de todos nuestros vecinos”, agregó.

E informó que con el Gobierno se han tenido contactos telefónicos y que próximamente habrá una reunión en la que la familia podrá exponer su situación.

“Entendemos que hay aspectos ambientales y arqueológicos que cuidar, queremos que no se nos haga mucho daño en nuestra actividad de hace muchos años que es la ganadería”.

“Esperemos que en instancia superiores podamos encontrar alguien que nos de un poco más de respaldo en nuestros reclamos, hasta ahora nos han rechazado en fueros civiles y penales. Desde que iniciaron la obra en enero estuvieron en forma irregular, fue como una usurpación, y si se cometió un delito por ocho meses, el delito se cometió”, concluyó Lynch.