Dario Orellano, el delegado de ATE en la Casa de Tierra del Fuego en Buenos Aires, denunció que, desde que asumió el actual gobierno “pudimos tener dos o tres diálogos con autoridades, pero después no tenemos ningún tipo de respuesta. No hay conducción política en la casa de Tierra del Fuego.”

Orellano explicó que la representación oficial del Gobierno en Buenos Aires tiene 50 años de historia, y “se caracteriza por el servicio a los ciudadanos en tránsito en capital federal”.

“Hacemos asistencia de la OSEF para los estatales derivados y los que viven acá, y después es la interacción política del gobierno con el gobierno nacional y otras provincias”, señaló.

Y agregó que en la dependencia “existen dos niveles de conducción que se hicieron cargo: Hay de planta política, pero no toman decisiones. Después esta Hugo Romero pero dice que algunas cosas lo superan en cuanto a decisiones”.

“La Casa TDF tenía rango institucional. Hoy somos una una secretaria dependiente del ministro Tita”, aseguró Orellano.

“Tenemos profesionales que visitan a los pacientes derivados de la provincia que están en tránsito en capital federal o en provincia de Buenos Aires, que salen a hacer visitas sin los elementos esenciales para hacer esas visitas”, afirmó.

Y agregó que, con respecto a la pandemia de Coronavirus, “mandaron muestras de Tierra del Fuego de posibles cepas, y mi compañera fue a buscar esa muestra con plata de su bolsillo para pagar el transporte, para llevarla al instituto Malbrán para que se analice”.

“Mi compañera percibe una guardia ínfima, 3 o 4 veces inferior que las que se pagan en Río Grande o Ushuaia. Ellos perciben por su labor de estar en contacto con pacientes, un item de tareas interdisciplinarias”.

“Son un montón de cuestiones que hacen a una sumatoria para que los compañeros digan basta”, advirtió, y enumeró que “mi compañero cobra $1.020 de asignación familiar, mi hijo siendo trabajador estatal de Tierra del Fuego es inferior a un niño que reside en la provincia.”

“Acá pagamos impuesto a las ganancias, tenemos el suplemento zona Buenos Aires, tenemos un incremento de sueldo menor, nuestro básico es menor”.

“Para que quede claro, a Rosana Bertone le hemos hecho medidas de fuerza a modo de reclamo, por la violación de un derecho del laburante. Con este gobierno va a ser de la misma manera”.

Según Orellano, en la delegación en Buenos Aires hay más de 50 afiliados a ATE. “Tenemos una compañera con dengue, que vive en la villa 31 y no hay un protocolo sobre eso. Vienen proveedores, contribuyentes que están en la provincia pasan por acá, es un lugar de máximo tránsito y el gobierno no lo entiende así”.

“Estamos agotando todas las vías administrativas para entablar un dialogo con el ejecutivo y no sabemos a quién hablarle. La Casa estaba muy estigmatizada por la población de la provincia, pensando que era un lugar donde se acobijaban ñoquis de turno”, dijo.

Y afirmó que “tenemos casos de compañeros de Tierra del Fuego que tuvieron que venir acá por falta de prestaciones en la provincia. Y ponemos plata para pagarles un uber para algún fueguino que está en la capital federal. El servicio se hace porque los compañeros se ponen al hombro la labor. Podemos hacer un paro, pero afectamos a los compañeros que necesitan”.