Este jueves empezó la ronda de reconocimiento por el asesinato de Fernando Báez Sosa. Participan los diez rugbiers acusados y Pablo Ventura, el joven que tiene ya la falta de mérito.

El fiscal general de Dolores, Diego Escoda, aclaró que las jornadas se van a extender hasta el martes que viene, según cuántos testigos puedan participar de cada una de las ruedas de identificación.

Después de la rueda de reconocimiento los imputados vuelven a la comisaría donde están alojados, hasta que el juzgado de garantías indique si deben ser trasladados o no a alguna unidad penitenciaria.

La justicia cuenta con un elemento trascendente para la investigación: la identificación del modelo y tipo de una de las zapatillas con la que se golpeó en la cabeza al joven Fernando Báez, asesinado el fin de semana pasado por un grupo de rugbiers. El peritaje fue realizado por la Policía de Tierra del Fuego, que cuenta con la base de datos más amplia del país para este tipo de pruebas, y será incorporada a la causa como prueba junto con los calzados secuestrados de la casa de los rugbiers.

La prueba resultará complementaria del peritaje de las manchas de sangre halladas en la vestimenta y las zapatillas de algunos de los diez detenidos con el patrón genético de la víctima. El estudio llevará entre una semana y diez días, indicaron fuentes de la causa.

«Como siempre ocurre en estos casos, nos pasaron una imagen de un rastro, y nosotros determinamos a qué modelo y tipo corresponde. Fue una colaboración interinstitucional de rutina», explicó el subjefe de la policía fueguina, comisario inspector Oscar Alfredo Barrios Kogan.

El trabajo de la Policía fueguina se realizó a partir de la impresión de la suela de un calzado que quedó impresa como escoriación en la piel del rostro de Fernando. «Lo que hacemos es detectar qué figuras predominan en un sector parcial de la pisada, filtrar esa información por un sistema, cruzarla con otras características y llegar a una conclusión», precisó Barrios Kogan.

El peritaje, conocido como scopometría, permite determinar las marcas que figuran en las suelas del calzado y «la combinación de colores y logos externos», aseguró el subcomisario, quien resaltó que resultan «datos muy útiles que se obtienen luego de realizar búsquedas sobre patrones codificados».

La scopometría había sido solicitada por la Policía Científica de Pinamar pocas horas después del crimen, debido a que la fuerza fueguina cuenta con un registro de más de 10 mil modelos de calzados clasificados y sistematizados desde 2004. Durante el primer allanamiento a la vivienda de los rugbiers, la policía secuestró 19 pares de zapatillas.

Según el vocero de la fuerza de Tierra del Fuego, el desarrollo del sistema «surgió de una necesidad». «Por el tipo de clima en la provincia, predominantemente frío, existe un mayor uso de guantes y menos secreción de sudor, lo que dificulta la toma de huellas dactilares», resumió.