La Justicia confirmó las condenas dictadas a cuatro brasileños que integraban una banda dedicada a la clonación de tarjetas de crédito y de débito, y que defraudaron a decenas de comercios en Ushuaia y Buenos Aires, por lo que comenzó el trámite para expulsarlos del país.

El abogado defensor Alejandro Berola dijo a Télam que quedaron firmes las penas de entre 1 y 3 años de prisión en suspenso impuestas a Rodolfo Gilson Cordeiro Machado (33), Armando Ferreira Camors (27), Irley Caetano Ferreira Dos Santos (57) y Edson Leal Moreira (40) por los delitos de «defraudación mediante el uso de tarjeta de crédito, débito y/o compra falsificada, reiterada y encubrimiento».

Los brasileños, que estaban presos desde octubre del año pasado, recuperaron la libertad, pero el Tribunal de Juicio en lo Criminal de Ushuaia dispuso que cuando la sentencia quedara firme sean expulsados del país a través de la Dirección Nacional de Migraciones.

Berola precisó que la sentencia no fue apelada y se encuentra firme tras la finalización de la feria judicial de invierno, por lo que en las próximas «comenzará el trámite para materializar la expulsión».

Mientras tanto, los extranjeros permanecen en la capital fueguina y deben cumplir reglas de conducta para evitar volver a la cárcel, como presentarse dos veces por día en una comisaría, abstenerse de consumir estupefacientes y de abusar de bebidas alcohólicas y no salir de noche, indicaron fuentes judiciales.

La justicia fueguina determinó que los condenados hicieron 29 operaciones con tarjetas falsas en varios de los principales comercios de Ushuaia, mientras que un allanamientos realizado en Buenos Aires arrojó que tenían guardadas 245 tarjetas y materiales para la copia y falsificación de más plásticos.

Los cuatro ahora condenados fueron detenidos el 8 de octubre de 2018 cuando se detectó el uso de una tarjeta clonada en el comercio «Villaggio» ubicado en el centro de la ciudad, mientras que a partir de allí se realizaron allanamientos posteriores que derivaron en el secuestro de documentos y otros elementos de prueba.

Los investigadores rastrearon a los titulares de 13 tarjetas de crédito y débito clonadas y lograron que 10 de ellos declararan como testigos.

En todos los casos afirmaron que nunca habían realizado compras en Ushuaia, que en algunos de ellos incluso nunca habían viajaron a esa ciudad, o que habían estado hacía 20 años.

La dimensión del accionar de la banda quedó al descubierto cuando las autoridades allanaron un domicilio en la ciudad de Buenos Aires y encontraron dentro de una valija «245 tarjetas de crédito y débito, 172 impresas, 15 con logotipos de bancos pero sin nombres todavía, 31 de color blanco sin inscripción y 27 tarjetas de otro color sin inscripción», revelaron las fuentes.

En el lugar también aparecieron elementos relacionados con la clonación de tarjetas, como «tarjetas blancas, tarjetas de color gris, máquinas embosadoras, impresoras, lectograbadoras, dispositivos de inmersión profunda para la lectura de las bandas magnéticas, sobres boquillas y dispositivos de captación de imágenes», entre otros.

En forma paralela a las defraudaciones, la jueza penal María Cristina Barrionuevo investigó si los imputados conformaban una «asociación ilícita», acusación por la que fueron indagados y se les dictó la falta de mérito, aunque se sustancia un incidente de competencia ya que a criterio de la magistrada fueguina, ese delito debería ser investigado en Capital Federal. (Télam)