Consultado por Fm del Pueblo este martes por la tarde, el senador nacional Julio Catalán Magni se refirió al tratamiento el presupuesto 2019 que se realizará a las 11 en la Cámara de diputados.

Respecto a cómo se dará la discusión en el recinto parlamentario el funcionario indicó que “saldrá el presupuesto que el FMI articuló con el gobierno nacional, y los gobernadores terminan siendo presa de esa realidad. No hay gobernadores que tengan autonomía como para poder expresar y decir `no acompaño esta decisión´, porque cada provincia con su problemática está en una situación compleja a la hora de la administración, de sus recursos, de poder sostener la gestión diario. Y obviamente la responsabilidad le gana a la mirada personal que uno pueda tener”.

En este sentido, el diputado aclaró que el presupuesto “forma parte de tener un ordenador para poner un límite al gasto” recordando que “el presupuesto 2018 contemplaba un dólar a 19 pesos una inflación del 10%, y terminó con un dólar de 40 pesos una inflación del 45%. Con lo cual no hay que creer que porque el presupuesto salga o no salga va a cambiar la forma de la gestión” afirmó.

Por otro lado, Catalán Magni afirmó que si bien “desde nuestro espacio votamos el Presupuesto 2018, también votamos la emergencia económica para que el ejecutivo provincial pudiera re direccionar partidas de distintas áreas en el trascurso del año. ¿Es importante discutir el presupuesto? sí, pero no es decisivo a la hora de la administración cotidiana, porque hay distintas variables legislativas y ejecutivas, que están en la agenda y que pueden usarse. Nosotros lo hemos hecho y este gobierno nacional lo ha hecho de otra forma” cuestionó.

En este sentido, el senador aseveró que “lo que el gobierno nacional está haciendo es todo lo mas perverso para llegar al equilibrio fiscal, y que tampoco va a llegar; y para ellos está ajustando a los que menos tienen”.

Por otro lado agregó que “en la agenda del gobierno nacional la Patagonia no existe, y Tierra del fuego menos. Con lo cual debemos ser muy cautelosos con las manifestaciones públicas que hacemos y aboquémonos fuertemente a ver cómo resolvemos la realidad que tenemos con nuestros co-provincianos y entender que para el 2019 debemos generar una alternativa válida que no nos haga vivir más este tipo de situaciones y que podamos empezar a discutir un desarrollo sustentable en los próximos 20 o 30 años”.