El flamante candidato a presidente por el Frente de Todos obtuvo un 47.35% de los votos en las PASO, un resultado que lo lleva cómodo hacia las elecciones de octubre, con muchas probabilidades de dar por tierra con una segunda vuelta.

En el bunker del Frente de Todos, Alberto salió al escenario secundado por dos integrantes de Madres de Plaza de Mayo, y acompañado por el ganador en la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof.

“Estoy seguro que hoy los argentinos empezamos a construir otra historia”, dijo un efusivo Alberto, y agradeció a “los que nos dieron el voto, sabemos del compromiso que estamos tomando con ellos, finalmente, la Argentina escuchó el mensaje”.

“A nosotros nos importa la educación pública, nos interesa la universidad pública y queremos seguir sembrando universidades en el país, Las PYMES que invierten y dan trabajo deben ser atendidas desde el estado”, aseguró Fernández.

Y agregó: “Nunca creímos que la mejor forma de progresar era sacándole derechos a los que trabajan. Definitivamente nuestros abuelos tienen derecho a tener salud y un ingreso como corresponde. Los intereses no deben ir a los bancos sino a los jubilados”.

“Quiero tener una Argentina donde el sistema federal funcione”, afirmó, y pidió “que gobiernen 24 gobernadores con un presidente”.

“No venimos a restaurar un régimen, sino a crear una nueva Argentina que termine con este tiempo de mentiras y nos dé un horizonte mejor para el futuro, en esa argentina todos tiene lugar. Se terminó el concepto de venganza, de grieta y de cualquier cosa que nos denigran”, dijo.

“Hoy la Argentina dio un veredicto claro, nosotros éramos el cambio, no ellos”, disparó Alberto.

Y cerró su discurso diciendo que “prometo trabajar para que nos entiendan, vamos a empezar una etapa nueva. Nunca fuimos locos gobernando siempre arreglamos los problemas que otros generaron. A los que recomendaron que se vayan a dormir les pido que no se duerman más, porque durmieron mucho tiempo y nos generaron un problema enorme”.