Luego de las denuncias de ATE, sobre la falta de insumos y situaciones irregulares en las contrataciones de personal, el Director Asociado de Procesos de Soporte, Juan Pablo Zarza, afirmó que el hospital no está desabastecido”, aunque admitió “inconvenientes con la provisión de algunos insumos”.

“Por la devaluación de agosto estábamos en trámite con órdenes de compra y tuvimos que cambiar todo porque los proveedores decidieron cambiar precios, y en algunos casos decidieron retirarse de la entrega. Hubo que re tramitar todo lo que nos permite la normativa, porque no podemos hacer compra directa”, dijo Zarza por Fm Aire Libre.

Según Zarza, las mayores dificultades “las tenemos en la provisión de insumos de mayor gasto, que son las compras más cortas en el tiempo, con proveedores locales. Con los otros faltantes los vamos solucionando con los préstamos del hospital de Ushuaia”.

Además señaló que la falta de insumos está relacionada con el aumento significativo de la cantidad de pacientes, debido a la gran migración que hubo en estos últimos meses de la atención privada hacia la pública.

“Tenemos números objetivos para poder medir, y de junio a septiembre tenemos 1.500 personas más por mes. En total de atenciones de julio a agosto tenemos 3500 personas más. En la guardia central tenemos un promedio de 205 atenciones en 24 hs”, dijo Zarza, contemplando las atenciones pediátricas y de adultos, además de las atenciones de la ambulancia.

“A las personas que quedaron sin cobertura las inscribimos en el programa SUMAR, un programa del Banco Mundial, donde pueden anotarse, y la provincia recibe dinero porque son fondos de asignación específica, lo que nos permite hacer frente a los gastos mensuales”, explicó el Director.

Si bien, la primera vez que el paciente acude al hospital se le da la atención sin ningún tipo de inscripción, luego se les pide que se inscriban en el mencionado programa, que es complementario y tampoco cubre todas las prestaciones.

Además del incremento en la cantidad de atenciones, se suma la crisis de los grandes prestadores, como la OSEF, que entró en un programa de pago de deuda mensual, el PAMI y la Obra Social de los Metalúrgicos y de Comercio, que también presentaron problemas de pago.

“Las otras obras sociales que tiene menos afiliados no tenemos inconvenientes, pero las demoras en los pagos también nos perjudica en los recursos”, dijo Zarza.