Política
UNA RELACION QUE DE A POCO SE DESGASTA

La coparticipación, principal motivo que empieza a distanciar a Melella de Ríos

El vínculo político entre el Intendente del Municipio de Río Grande y el Gobierno de Tierra del Fuego empieza a desgastarse. La demora en el envío de fondos coparticipables y las promesas que al respecto no se han cumplido, generan cierto resquemor en Melella que cuida las formas pero que ya empieza a expresar por lo bajo cierta incomodidad con los constantes incumplimientos del Gobierno provincial.

ASPEREZAS. Si bien Gustavo Melella cuida las formas, el manejo de la coparticipación por parte de Fabiana Ríos empieza a incomodar al Ejecutivo.

 

RIO GRANDE.- La relación entre Gustavo Melella y Fabiana Ríos, de a poco, va mutando. Si bien cuidan las formas y en público aparecen amistosos y cordiales, lo cierto es que el Intendente del Municipio de Río Grande le ha recriminado en varias oportunidades a la Mandataria provincial la indiferencia que mantiene en cuanto a cuestiones relacionadas con lo financiero.

Según pudo averiguar TIEMPO Fueguino, esa displicencia que denota Ríos cada vez que Melella le advierte que no está dispuesto a resignar más fondos de la ciudad, ha irritado al Intendente de Río Grande que hasta llegó a intimar al Gobierno para que enderecen el rumbo.

En efecto, Melella le habría exigido “más prolijidad” en la remisión de fondos al propio jefe de gabinete, Guillermo Aramburu. Mediante una comunicación telefónica primero y un mensaje de texto después, el Mandatario riograndense dejó en claro un concepto.

‘Nos llevamos bien y debe seguir siendo así, pero comiencen a enviar los fondos en tiempo y forma’, fue más o menos el concepto de la tácita recomendación de Melella a Aramburu, quien al menos en lo sucesivo no contestó la comunicación del Intendente.

Cada vez más distante con Ríos

 

Este hecho que ocurrió hace algunas semanas habría sido el detonante de una decisión que Melella viene meditando hace rato. La relación con la Gobernadora fueguina no es mala, por el contrario se llevan muy bien y hasta tienen puntos de coincidencia en varias cuestiones de fondo.

Sin embargo, el Intendente riograndense ya no tolera las constantes demoras en el envío de fondos coparticipables y, mucho menos, la falta de certezas con las que se forzado a lidiar a partir de la actitud beligerante de un Gobierno a la deriva.

“Está cansado. No lo va a admitir porque no es confrontar su perfil pero si hablas un rato con él, siempre termina surgiendo el tema de la coparticipación y las cosas que no puede hacer por las constantes demoras”, dijo por lo bajo un colaborador cercano al Intendente.

La misma fuente, muy confiable por cierto, aseguró que “lo que más le molesta al Intendente es la falta de certezas. El Gobierno no tiene interés en resolver esta cuestión y de a poco está perjudicando a los municipios”.

Lo cierto es que en este contexto, Melella hace fuerza para ocultar el fastidio que le genera el desinterés de Fabiana Ríos, quien no brinda soluciones sobre el tema puntual y tampoco se sienta a dialogar concretamente sobre la forma posible de paliar la falta de recursos

Cada vez más cerca con Sciurano

 

Y a medida que Melella se distancia de Fabiana Ríos reafirma su relación con Federico Sciurano. El corto circuito del año pasado quedó atrás. Hoy, ambos intendentes entendieron que los problemas que dificultan sus planes de gestión tienen un generador en común y ante ello, ya no dudan a la hora de mostrarse coincidentes  en posturas que antes los mantenían apartados.

En el actual contexto, los dos intendentes sufren el desinterés del Gobierno y la falta de respuesta a temas candentes. Debieron ceder fondos coparticipables para que la gestión de Fabiana Ríos los destine a áreas candentes como educación o salud.

Sin embargo, Melella observó en las últimas semanas que ese dinero que resignó y que significa un replanteo de su plan de gestión, sigue sin llegar a los docentes que mantienen su plan de lucha. Otra cuestión que terminó por cansar al Jefe comunal riograndense.

Ante esa situación, no es de sorprenderse que hoy, Gustavo Melella esté mucho más cerca de Federico Sciurano porque en cierta forma comenzó a sufrir en carne propia lo que Sciurano vociferaba hace al menos un año.

“¿Se puede confiar en Fabiana Ríos cuando se apartó de su propia gente, de su discurso de siempre; cuando incluso se portó como se portó con Federico Sciurano que era un aliado muy fuerte de ella?”, se preguntó y preguntó un funcionario de alto rango, que adhiere a la postura de Gustavo Melella.

Con otros sectores, diálogo

 

Lo que quedó claro es que Gustavo Melella sigue abierto al diálogo con todos los sectores políticos. Esa afirmación quedó más que clara en las últimas semanas donde el Intendente del Municipio de Río Grande recibió sucesivamente a los referentes políticos del Frente Para la Victoria (FPV), del Movimiento Popular Fueguino (MPF) y hasta un histórico del justicialismo fueguino como lo es el Decano de la UTN Río Grande, Mario Ferreyra.

Primero fueron Rosana Bertone y compañía. Atrás parecen haber quedado los chispazos entre la Diputada fueguina y el Intendente riograndense. Se los vio dialogando muy animadamente, rodeados del diputado Julio Catalán Magni y de los legisladores Juan Arcando y Myriam Martínez.

La ocasión de la firma de un convenio con la ANSES por el Plan PROCREAR fue propicia, hace unas semanas, para disparar todo tipo de rumores y elucubraciones que se diluyen cuando uno escucha el mensaje que se emite desde Elcano 203.

Luego fue el turno del diputado Jorge Garramuño. Siempre amable y sonriente, Melella y Garramuño dialogaron amistosamente sobre la realidad de la provincia y de la ciudad, con una coincidencia sobre lo que no se lleva a cabo y demanda la sociedad.

Más tarde, y sin tanta difusión, Gustavo Melella recibió al Decano de la UTN Río Grande, Mario Ferreyra. Fue justamente la máxima autoridad de esa alta casa de estudios quien pidió reunirse con el Intendente para “saludarlo” y analizar algunos temas de interés.

Un dato: Gustavo Melella es, según sondeos que circulan en varios despachos, uno de los dirigentes políticos con mayores imagen positiva  y tanto Bertone como Garramuño son fija para las elecciones de octubre, donde Tierra del Fuego revalidará varios cargos de diputados y senadores. Lo de Ferreyra es disímil, pero nadie descarta que haya detrás un trasfondo político.

Como sea, quedó claro que el Intendente de Río Grande, ante cada paso que da para alejarse de Ríos, comienza a acercarse a otros sectores con discrepancias pero también, con muchos puntos en común.

Consensuar, el camino

 

Queda claro que esta distancia de Ríos y el acercamiento a otros sectores políticos, descoloca a quienes aún no han entendido la impronta tan característica que Gustavo Melella le imprime a su gestión municipal.

Quien mejor lo graficó fue el secretario de Gobierno del Municipio de Río Grande, Paulino Rossi, quien aseguró que “a veces cuesta entender que desde el Ejecutivo municipal cuando hablamos de una nueva manera de hacer política implica priorizar los problemas de la gente y mucho más las soluciones”.

“Tenemos que tener en claro los problemas que preocupan a los vecinos y las posibles soluciones, a las que siempre nos vamos a sumar”, aclaró el funcionario municipal que a su vez destacó: “Eso es tener puntos de encuentro”.

Asimismo, Rossi manifestó que “a esto nos referimos y no quiere decir que uno resigne sus principios. Uno va a seguir siendo profundamente radical pero por sobre todas las cosas, lo que buscamos es articular soluciones para los vecinos de la ciudad”.

Hacia adelante, todo más difícil

 

Todo lo dicho es válido para reafirmar que Gustavo Melella ya no simpatiza con ciertos usos y costumbres de Fabiana Ríos y que de a poco, va tomando distancia de una gestión que no resuelve y que tampoco deja resolver.

En ese contexto, no es de sorprender si la relación entre el Gobierno provincial y el Municipio de Río Grande se enfría. Ha quedado claro que los últimos encuentros entre ambas partes fueron siempre en terreno melellista y eso no es un dato menor.

Gustavo Melella ya no viaja a Ushuaia a reunirse con la Mandataria provincial. Ya no mantiene extensos diálogos y tampoco tolera la falta de definiciones de un Gobierno que parece perder día a día el poco crédito que le quedaba con -quizás- el único aliado visible.

Si en los meses venideros, la remisión de fondos coparticipables no se ajusta a lo acordado entre el Gobierno y el Municipio de Río Grande, la relación puede tensarse aún más y no sería descabellado ser testigos de un quiebre definitivo en las relaciones entre ambos Ejecutivos.

Lo que queda claro es que la escasez de aliados y la difícil situación de la provincia, pondrían definitivamente en jaque a Fabiana Ríos, acosada por los reclamos sectoriales y la falta de gestión. Sin aliados de peso que estén decididos a poner el pecho junto a ella, la cosa se complicará muchos. Gustavo Melella lo advierte ¿Fabiana Ríos, también?

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